
The New York Times ya solía tirar de sus famosas (y algunas veces polemicas) OP-charts para enriquecer sus páginas de opinión, pero esto es un paso más allá. Se trata de un infografista como columnista, el gráfico se hace columna. Un problema. En su blog, Alberto cuelga el artículo completo tal y como salió publicado
Y coincido con él en el gran problema que supone. El texto de debajo. El gráfico debería ser más que suficiente. Ese es, quizá, el siguiente paso.
Y me gustaria destacar alguna frase del análisis de Cairo:
Después de que la comunidad infográfica haya pasado décadas lamentándose del escaso respeto que directivos y redactores tienen por la visualización de información, Blow sigue probando lo obvio: el respeto siempre comienza por uno mismo. La sección de gráficos del Times se ha ganado a pulso la presencia que ahora tiene tanto dentro como fuera de la redacción: paso a paso, historia a historia, batallando siempre por un mayor rigor, una mayor calidad, una seriedad creciente, definiendo muy bien la frontera entre arte e información visual. Hasta el punto de que a alguien se le haya ocurrido que, oh, milagro, un graphics artist pueda opinar codo con codo, en la misma página, con un Krugman, un Kristof, o un Herbert. Blow como "columnista gráfico" es, sencillamente, la culminación de un proceso abierto hace años.



























